Un momento de reflexión...


Hay ciertos momentos en la vida, en que es necesario mirar en dos direcciones:


La primer mirada hacia uno mismo, en ese profundo momento de reconocimiento y  valoración sobre la propia persona, sobre las fortalezas, las oportunidades de mejora, sobre lo conocido y lo que permanece oculto.


Y una segunda mirada hacia el afuera, hacia el otro con el que me conecto y me vinculo. Hacia el contexto en el que me desarrollo y evoluciono.


En estas dos miradas está el núcleo de todo proceso de crecimiento humano, allí confluyen por un lado el insight y por el otro la relación con el entorno. Nadie puede estar en equilibrio sino aprende a conocerse, a mirarse, a entenderse con plena conciencia del ambiente en el que participo, al que modifico y el que me influencia en un ida y vuelta constante.


La psicología no pretende ser más que un recurso en medio de este complejo proceso de aprender a mirarse hacia adentro y hacia afuera. Es una ayuda, una orientación para llevar adelante este maravilloso fenómeno de reconocimiento.